El Perú tiene una población total de 27’219,264 habitantes, de los cuales, el porcentaje entre hombres y mujeres es aproximadamente 50 % cada uno.
El departamento de Piura, al norte del país, cuenta con una población total de 1’679,899 habitantes, distribuida en 8 provincias (Piura, Sullana, Talara, Paita, Sechura, Morropón, Ayabaca y Huancabamba).
El 49.9% de su población son varones y el 50.1% son mujeres. El 70.4 % habita en el medio urbano (ciudades grandes y centros poblados) y el 29.6% restante habita en el ámbito rural.
Según la Encuesta Nacional de Hogares- 2001, se estima que el 10% más rico de la población piurana, concentra el 43.2% de los ingresos regionales, en tanto que el 20% más pobre, alcanza apenas el 1.1%. Los niveles de desigualdad de la región son mayores a los observados en las regiones vecinas de Lambayeque y La Libertad.
En Piura, el 70% de los hogares tiene necesidades básicas insatisfechas. Ocupamos el tercer lugar en problemas de violencia familiar a nivel del país, situación que ubica en grave riesgo a los menores que debido a la insatisfacción de necesidades básicas, toman la decisión de lanzarse a las calles en busca de lo que su familia no les puede proporcionar.
Piura es el segundo departamento más poblado después de Lima, y está entre los 10 departamentos del país con mayor población absoluta de niños y adolescentes que trabajan. Según la Encuesta Nacional de Hogares -2003, sobre condiciones de pobreza para el Departamento de Piura, se estima que son 183,646 niños y adolescentes que trabajan (59,847 niños entre los 6 y 11 años, y 122,799 adolescentes entre los 12 a 17).
El Trabajo infantil en el Perú, es un problema en constante crecimiento debido a que el Estado no ha podido dar respuesta a las necesidades de la población respecto a la generación de empleo digno, atención de la salud, vivienda, etc.
Los niños que trabajan presentan: desnutrición crónica, parasitosis, baja auto estima, retraso escolar y su interacción familiar está afectada con problemas de violencia, machismo, alcoholismo, lo que afecta el desarrollo integral.
Estos niños y adolescentes, al tener que trabajar, sus estudios se ven afectados al no contar con el tiempo ni los medios necesarios para atender los requerimientos que impone la escuela. Estas dificultades se traducen en bajos calificativos, deficiente interiorización de nuevos conceptos que apliquen a su vida cotidiana, dificultades en la realización de sus tareas escolares y poca o casi nula ayuda de la familia como apoyo moral y de aliento para continuar, lo que les provoca sentimientos de frustración e impotencia por no tener éxito en el colegio.
Sumado a todo ello, la falta de claridad en cuanto a los derechos que les asisten como niños y adolescentes, los hace presa fácil para ser maltratados, abusados y explotados por terceros que en las relaciones laborales que establecen, no pueden evitar.
Estas desventajas experimentadas no se ven reflejadas únicamente en cuanto a conocimientos, sino también en un conjunto de destrezas o capacidades que el niño o adolescente no logra desarrollar ya que no es estimulado para ello. Por otro lado la familia con condiciones de extrema pobreza y con pocos elementos para reforzar su necesidad afectiva, hace más difícil su proceso de desarrollo.
La calle y específicamente el mercado es su único espacio de aprendizaje y no siempre permite un desarrollo acorde a las necesidades planteadas por la etapa que les corresponde vivir. En algunos casos y por las exigencias mismas del entorno, los menores tienen que desarrollar casi de manera "violenta" ciertos aspectos (como por ejemplo manejar dinero, cuidar de su vida frente a agresiones de otros, etc.), lo que hace que su desarrollo no contenga un equilibrio que le permita formar una identidad y autoestima sólida.
La intervención del proyecto está orientada a lograr mejores condiciones de desarrollo para los niños y adolescentes trabajadores, logrando su inserción en la educación formal, mejorando sus relaciones familiares y potenciando sus capacidades intelectuales y productivas con miras a obtener mejores posibilidades futuras. Igualmente, el proyecto apuesta por el desarrollo integral del niño y el adolescente, por ello designa un importante tiempo a actividades recreativas y culturales, las cuales se realizan, al igual que otras relacionadas a su salud y nutrición, en coordinación con otras instituciones.
El local de Manitos Trabajando se encuentra ubicado en la misma área geográfica del mercado, donde los menores realizan ventas ambulatorias, ayudan en los puestos de venta de terceros, lustran zapatos, cuidan automóviles o simplemente ofrecen su fuerza física para cargar las bolsas y paquetes de las personas que asisten a comprar. Otros deambulan durante el día por el lugar, en muchos casos realizando acciones delincuenciales. Se estima que en el complejo de mercados de la cuidad de Piura, existen aproximadamente 700 menores trabajadores en situación de riesgo.
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