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MALAWI es una de las naciones más pequeñas de África. Su superficie es de 118.484 Km² aproximadamente, con 900 Km de largo y entre 80 y 160 Km de ancho.
El país ha estado gobernado por una dictadura durante 30 años desde que se hizo
República independiente en 1964. En 1994 un referéndum acabó con la hegemonía del partido único y fue elegido presidente Bakili Muluzi que ha gobernado hasta mayo del 2004. Ese año, tras varios escándalos políticos, un nuevo presidente, Bingo wa
Mutharika, se hizo cargo del país siguiendo la misma línea de gobierno de su
predecesor. |
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La economía es principalmente agrícola con uso de medios primarios dedicándose a cultivos tropicales y subtropicales: tabaco, azúcar, algodón, cacahuetes, té, café, maíz, caucho, madera. Exporta tabaco, café y azúcar.
Cuenta con una población de 11 millones de habitantes, siendo uno de los países
africanos con mayor densidad de población. La esperanza de vida se sitúa en torno a los 42 años. El Sida es uno de los grandes problemas del país, hombres y mujeres entre 15 y 35 años están muriendo a consecuencia de esta epidemia dejando tras de sí todo un drama de huérfanos.
La situación sanitaria es muy precaria contando con un médico por cada 64.000
habitantes y una cama de hospital por cada 8.628 habitantes. En el campo de la
educación un 39% de la población es capaz de leer y escribir (29% mujeres y 48%
hombres). La tasa de analfabetismo se sitúa en un 60%.
La situación de la mujer en el mundo subsahariano es dramática. En la mayoría
de los países de este entorno la mujer vive relegada a un segundo plano, arrinconada en los poblados y utilizada como mano de obra en el campo o la casa pero sobre todo como objeto sexual. La posición del hombre de total autoridad hace que la mujer no tenga opinión ni se la tenga en cuenta.
El futuro de la mujer africana pasa por una educación en los valores de libertad y
libre elección. Educar para el futuro es uno de los objetivos prioritarios para ellas. De
ahí que la educación superior juegue un papel tan importante en sus vidas y sea
necesario apoyarla y apostar por ella.
En 1986 llegan a Malawi las Misioneras de Maria Mediadora, congregación
española fundada en Bayona (Pontevedra) por Rosario Fernández Pereira en el año
1942. El hospital rural de Mlale, diócesis de Lilongwe, fue el centro que acogió a las
primeras misioneras que comenzaron a desarrollar no sólo labor sanitaria sino también de promoción de la población en especial de las mujeres y de los niños.
La misma diócesis de Lilongwe invita a las Misioneras de María Mediadora a
realizar un nuevo proyecto, esta vez al norte de la capital, en el distrito de Dowa. Se
trataba de abrir un centro para niños mal nutridos dados los elevados índices de
Malnutrición que existían en esa zona. En 1993 se abría St. Mary´s Rehabilitation
Center, más conocido como Chezi, que un año después ampliaba su trabajo hacia los
huérfanos del Sida también creando programas de apoyo para ellos desde que son
registrados hasta que finalizan sus estudios. El programa que engloba a todos los
huérfanos tanto de Chezi como de Mlale se le conoce como Rainbow Children.
Esta congregación es de total confianza debido a la experiencia de haber trabajado tantos años en la zona. Es un equipo muy válido capaz de gestionar este proyecto con las mejores expectativas de éxito.
A mediados del 2005 surgió la posibilidad de adquirir unos terrenos en el área
49 de Lilongwe, cerca de una de las escuelas con mejor nivel educativo. En esta zona
ya existía un internado para chicos y por eso con la ayuda de otras ONG y fundaciones como Entreculturas se llevó a cabo la construcción de un internado para chicas que cursan sus estudios de secundaria.
Es mucho más que una casa para estudiantes. Además de vivir internas 50
chicas donde se educan y forman de cara a un futuro asisten las chicas que viven por la zona a clases y talleres que se organizan. Este tipo de iniciativa es el que proporciona una mejora en el nivel de la mujer malawiana tratando de acceder a un futuro igualitario respecto a los hombres.
El objetivo de haber construido una biblioteca dentro del internado obedece a la
necesidad de crear dentro de ese internado para chicas, un espacio de apoyo educativo, para facilitar el estudio, la lectura y el inicio a la informática.
Las beneficiarias del proyecto serán inicialmente las 50 chicas residentes en el
internado, procedentes de zonas rurales, que estén cursando sus estudios de secundaria en los diversos colegios cercanos a Lilongwe y con una futura ampliación para otras alumnas, alumnos y profesores de dichas escuelas, convirtiéndose así en el proyecto educativo del centro.
Con relación al equipamiento de la biblioteca se incluyen como mínimo los
siguientes conceptos:
a. Mobiliario necesario
Sillas, mesas y estanterías
b. Compra de libros
Tanto de currículo oficial de estudios de secundaria como de otras lecturas que se consideren convenientes para la formación de las niñas.
c. Equipamiento informático de la biblioteca
Mediante la compra de un mínimo de 8 ordenadores con sus equipos complementarios. |